Sentada en un pequeño banquito del pueblo, bajo la inmensa lluvia, con la mirada enfocada sobre un punto muerto de este pequeño mundo. Se escuchan las gotas de agua caer sobre el mojado suelo. Las calles parecen invadidas por la soledad y ningún auto hace acto de presencia.
El viento se hace sentir con más fuerza y sin querer, mueve mechones de su cabello. Estos parecen bailar en el aire.
Las pocas personas que caminan por las cercanías de aquél banquito, no logran darse cuenta de su presencia. Parece invisible frente a los ojos de los demás. Sonríe y cierra los ojos.
La brisa invernal choca con su rostro fuertemente, dejándola aturdida por unos segundos.
Levanta levemente su cabeza para mirar hacia el frente y solamente ve la lluvia caer. Creyó haber visto a aquél angel que aparece en sus sueños cada noche; sin embargo, era simplemente su imaginación. Cierra los ojos, nuevamente, suspirando sonoramente con aire decepcionado.
No, No bonita con la carita sonrojada,no despierte que ese Angel si estaba ahi,no lo crea un sueño,vivalo como realidad,que si,que si se pasea cada noche por su habitacion.La Quiero punto y parte.
ResponderEliminarPD: Gracias por hacerme su escritor preferido